Little Brother de Cory Doctorow

Acabo de terminar de leerlo y en este caso no demoro (ni olvido) la reseña ya que siento la necesidad de recomendar su lectura, ya que ha llegado a mi gracias a las sugerencias de dos buenos amigos (reseña de Pablo, reseña de Angela).


Hay varias cosas interesantes e inusuales en esta novela. La temática es altamente técnica y política, siendo la obra en cada uno de sus capítulos un gran alegato a las libertades civiles y al pensamiento crítico. Dicho esto, su lectura es bastante fácil y asequible para cualquier lector. No es nada fácil encontrar obras de este tipo que no sean extremadamente espesas o técnicamente inalcanzables para la mayoría.


La segunda cosa inusual es su licencia Creative Commons (Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported), que permite a cualquiera descargar el ebook, leerlo gratuitamente, difundirlo, remezclarlo, etc. No resulta sorprendente para quienes conocemos a Cory Doctorow, que además de haber escrito varias novelas (ha sido nominado en los premios Nébula y ganó un premio Locus) es co-editor del blog Boing Boing (precisamente sobre cultura, tecnología y libertades) y fue alto directivo de la Electronic Frontier Foundation (sobre libertades civiles y derechos digitales).


Little Brother (el título es un guiño al Big Brother de 1984) narra las desventuras de Marcus Yallow, un chaval de 17 años, residente en San Francisco y aficionado a Internet, la informática en general y a destripar y cacharrear con sus propios gadgets. Todo empieza con un atentado terrorista en el Bay Bridge de San Francisco. En medio del caos generalizado uno de sus amigos es apuñalado y el grupo debe separarse de la avalancha de gente huyendo. Ésto hace que las autoridades se fijen en ellos, y el descubrimiento posterior de que Marcus y alguno de sus amigos utilizan encriptación en el teléfono provoca actuaciones más duras sobre ellos por parte de la DHS (el Departamento de Seguridad Nacional).


Cuando Marcus es liberado tras varios días de interrogatorios descubre que todo se ha convertido en un estado policial. Como podemos esperar (as seen in Real World®) parte de la ciudadanía cede encantada en muchos aspectos. Gracias a su talento y a tecnología que cualquiera puede tener en su casa, Marcus comienza a montar un sistema de Resistencia, con redes clandestinas anónimas y encriptadas, y muchos jóvenes dispuestos a luchar.


El autor aprovecha varias de estas acciones para sacar su lado más didáctico y divulgativo y explicar, a modo de sencilla introducción, algunas de estas técnicas. Nada excesivamente desconocido pero muchos lectores podrán sacarle partida. En muchos casos la técnica es puramente defensiva y busca la simple supervivencia en una ciudad controlada por las autoridades. Como ejemplo el siguiente fragmento:


[...]
Class ended in ten minutes, and that didn't leave me with much time to prepare. The first order of business were those pesky gait-recognition cameras. Like I said, they'd started out as face-recognition cameras, but those had been ruled unconstitutional. As far as I know, no court has yet determined whether these gait-cams are any more legal, but until they do, we're stuck with them.

Little Brother de Cory Doctorow"Gait" is a fancy word for the way you walk. People are pretty good at spotting gaits -- next time you're on a camping trip, check out the bobbing of the flashlight as a distant friend approaches you. Chances are you can identify him just from the movement of the light, the characteristic way it bobs up and down that tells our monkey brains that this is a person approaching us.

Gait recognition software takes pictures of your motion, tries to isolate you in the pics as a silhouette, and then tries to match the silhouette to a database to see if it knows who you are. It's a biometric identifier, like fingerprints or retina-scans, but it's got a lot more "collisions" than either of those. A biometric "collision" is when a measurement matches more than one person. Only you have your fingerprint, but you share your gait with plenty other people.

Not exactly, of course. Your personal, inch-by-inch walk is yours and yours alone. The problem is your inch-by-inch walk changes based on how tired you are, what the floor is made of, whether you pulled your ankle playing basketball, and whether you've changed your shoes lately. So the system kind of fuzzes-out your profile, looking for people who walk kind of like you.

There are a lot of people who walk kind of like you. What's more, it's easy not to walk kind of like you -- just take one shoe off. Of course, you'll always walk like you-with-one-shoe-off in that case, so the cameras will eventually figure out that it's still you. Which is why I prefer to inject a little randomness into my attacks on gait-recognition: I put a handful of gravel into each shoe. Cheap and effective, and no two steps are the same. Plus you get a great reflexology foot massage in the process (I kid. Reflexology is about as scientifically useful as gait-recognition).
[...]

Otro de los detalles remarcables del libro son las introducciones a cada capítulo. En ellas el autor nos descubre sus librerías favoritas de todo el mundo contando alguna de sus anécdotas en ellas. Las pocas que yo también conozco me encantan (Amazon, Barnes & Noble, Borders, Forbidden Planet, Waterstone's), por lo que en más de un caso me entraron ganas de coger el primer vuelo hasta tales maravillas.


Sin ser una maravilla narrativa ni una historia demasiado sorprendente, recomiendo totalmente su lectura. A cualquiera. Resulta especialmente interesante y absorbente en momentos como el actual, con un riesgo latente de terrorismo que provoca todo tipo de acciones y reacciones por parte de los gobiernos, normalmente a costa de la libertad y privacidad de los ciudadanos.


Más información, remixes, otras reseñas y múltiples formatos de descarga en la web del libro.

Convocatoria de Escépticos en el Pub de Mayo 2010

Ya tenemos la convocatoria oficial para el próximo Escépticos en el Pub, que se celebrará el Sábado 29 de Mayo de 2010:

La última convocatoria de Escépticos en el pub se saldó con éxito. Unas cuarenta personas (contraprogramábamos el fútbol y varias manifestaciones en Madrid ese día, así que no nos fue mal en absoluto) salieron de The Clover House con una bonita guía para discutir con defensores del Diseño Inteligente, por cortesía de nuestro ponente Jesús Zamora Bonilla.

En esta nueva edición que hoy anunciamos queremos que haya un poco más de discusión, así que nos hemos traído a Carlos Elías, profesor titular de Periodismo Especializado en la Universidad Carlos III de Madrid y autor, entre otros libros, de "La razón estrangulada. La crisis de la ciencia en la sociedad contemporánea". El título de su ponencia será "La razón estrangulada. El auge de la irracionalidad en la cultura mediática actual". Que alguien invite a Íker Jiménez.

Como siempre, la charla dará comienzo a las 19:30, para que nos dé tiempo a tener un debate posterior. La entrada, como siempre, es gratuita, y sólo se pide al menos una consumición para que los amables propietarios del pub nos dejen volver en junio (y después del verano). Se ruega confirmar asistencia en este formulario de Google Docs para que podamos tener una estimacion. Allí nos vemos.

PD: precisamente el otro día se publicó una entrevista a Carlos Elías en La Ciencia y sus Demonios. Merece la pena echarle un ojo.


(Vía Escépticos en el Pub)

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